Qué fotos hacer
Una exposición bien documentada se cuenta con seis tipos de foto: las vistas generales de cada sala, los recorridos, cada obra instalada, las relaciones entre obras, los detalles y la inauguración. Las cinco primeras se hacen con la sala vacía; la última, con público.
- Vistas generales. Cada sala entera, desde la entrada y desde las esquinas, para que se entienda su tamaño y cómo se colgaron o instalaron las obras. Son las vistas de sala propiamente dichas, las que más se publican.
- Recorridos. El paso de una sala a otra, la vista a través de una puerta, el orden en que el visitante encuentra las obras.
- Cada obra instalada. De frente y con parte de su pared, para ver su tamaño y a qué altura cuelga. Es una foto distinta de la reproducción de la obra, que se hace con otra luz y otro encuadre: la explicamos en cómo fotografiar tu obra para la web.
- Relaciones. Dos o tres obras juntas, una pared completa, una escultura con los cuadros detrás.
- Detalles. La textura de una obra, el montaje (una peana, una vitrina, un anclaje), la entrada con el título, los textos de pared y las cartelas con la ficha de cada obra.
- La inauguración. La sala con gente, el artista con el público, la presentación.
Cuándo y con qué luz
Fotografía la exposición con el montaje terminado y la iluminación enfocada, antes de abrir: la sala está limpia, vacía y con la luz que va a tener la exposición, que es la que hay que documentar. La inauguración se fotografía aparte, el día de la apertura.
Antes de empezar, repasa la sala como la va a ver la cámara:
- Fuera escaleras, cajas, cables, cinta y restos de embalaje.
- Cristales y vitrinas limpios, sin huellas.
- Cartelas rectas y todas las luces encendidas, cada una apuntando a su obra.
- Pantallas y proyecciones en marcha, si hay obra en vídeo.
Si la sala tiene ventanas, la luz natural cambia de color y de intensidad a lo largo del día: elige una franja horaria y fotografía todas las salas en ella. Si esa luz se mezcla con la de los focos, ajusta el balance de blancos a la luz de la exposición y mantenlo en toda la serie.
Si el catálogo se imprime antes de la inauguración, las vistas de sala encuentran su sitio en la versión digital o en la siguiente publicación. El calendario de un catálogo, hacia atrás desde la inauguración, está en cómo se hace un catálogo de arte.
Cómo fotografiar la sala
Con la cámara en trípode, nivelada y a la altura de los ojos, y con un gran angular moderado: así las paredes y los marcos salen rectos y las obras de los bordes conservan su forma.
- Verticales rectas. Si inclinas la cámara hacia arriba o hacia abajo, las paredes convergen. Nivela la cámara con un nivel de burbuja o con el del móvil (celular); la perspectiva también se corrige después, a costa de perder algo de imagen en los bordes.
- Un angular moderado. El ultra gran angular (el 0,5× de muchos móviles) mete más sala, pero estira lo que queda en los bordes. Es mejor alejarse un poco que abrir más el ángulo.
- La exposición. La luz de sala es baja: sensibilidad mínima, trípode y el tiempo de exposición que haga falta. Si hay ventanas o focos muy intensos junto a rincones oscuros, haz varias fotos de la misma vista con distinta exposición y combínalas después, o quédate con la que mejor lo resuelva.
- Una serie coherente. La misma altura, el mismo balance de blancos y la misma manera de encuadrar en todas las salas.
- Las pantallas. Ajusta la exposición a la pantalla, para que la imagen proyectada se vea entera y sin quemar.
Si la sala es muy grande, una persona al fondo da la escala: con su permiso y como parte del espacio, sin protagonismo.
La inauguración
La inauguración se fotografía para contar quién estuvo y cómo fue: la sala llena, el artista con el público, la presentación y las conversaciones delante de las obras. Es la única parte de la documentación con personas reconocibles, así que va con sus permisos, que vemos más abajo.
- Luz de la sala, sin flash directo, que se refleja en cristales y barnices y aplana el espacio. Sube la sensibilidad o usa un objetivo luminoso.
- Vistas generales y retratos, por separado. En una vista general, el protagonista es el acto; en un retrato, la persona, y para eso le pides permiso.
- Las obras a la vista. Busca los ángulos en los que el público mira las obras y las obras se ven.
Para qué sirven las fotos
Una buena serie de vistas de sala sirve durante años: es el archivo de la exposición en tu web, una parte del catálogo, las imágenes que pide la prensa y la prueba de trayectoria que acompaña a un dossier o a una convocatoria.
- Tu web. Una página por exposición, con las vistas de sala, la lista de obras y los créditos. Cada foto lleva su pie; por ejemplo (inventado): «Vista de la exposición Marea baja, Sala Norte, Valencia, 2026. Foto: Ana Ruiz».
- El catálogo. Las vistas de sala van después de las obras, si da tiempo a fotografiar el montaje antes de imprimir, y pueden llenar un catálogo que se publica con la exposición ya abierta. Si preparas un catálogo o un libro de la exposición, lo diseñamos en el servicio de catálogos y libros de arte.
- La prensa. Para un medio hacen falta imágenes en alta resolución con su crédito. Acuerda con el fotógrafo que puedan cederse para información sobre la exposición y guarda una selección junto a la nota de prensa.
- Dossier y convocatorias. Una vista de sala enseña que la obra se ha expuesto y cómo funciona en el espacio: va en tu dossier y en las convocatorias que piden documentación de proyectos anteriores.
Si estás preparando tu primera individual, reserva la sesión de fotos en el calendario desde el principio, junto al montaje: lo contamos en cómo preparar una exposición individual.
Los permisos: fotógrafo, artistas y público
Publicar las fotos de una exposición pide tres permisos distintos: el del fotógrafo sobre sus fotos, el de cada artista sobre sus obras y el de las personas sobre su imagen. Los tres se resuelven antes de publicar, y mejor por escrito.
Las fotos son de quien las hace
En España, el autor es la persona que crea la obra (Ley de Propiedad Intelectual, artículo 5), y las fotografías están protegidas: como obras fotográficas (artículo 10) o, si no llegan a serlo, como «meras fotografías», con derechos durante 25 años (artículo 128). Para usarlas necesitas una cesión, que la ley pide por escrito (artículo 45), y conviene que diga los usos (web, catálogo, prensa, redes, convocatorias), el tiempo y el territorio. Si no lo dice, la ley la limita a cinco años, al país donde se cede y a los usos indispensables para lo que se contrató (artículo 43). Si el fotógrafo es empleado de la galería, manda lo que diga su contrato (artículo 51).
En Estados Unidos, el copyright nace a favor del autor (17 U.S.C. § 201), salvo en las obras de un empleado y en los encargos que la ley admite como works made for hire con acuerdo escrito, y toda transmisión de la propiedad tiene que constar por escrito y firmada (§ 204). En los dos países, lo práctico es lo mismo: un acuerdo breve con los usos que se ceden, el tiempo y cómo se cita al fotógrafo.
Las obras de otros artistas
En una colectiva, cada vista de sala reproduce obras de varios artistas, y la reproducción es un derecho exclusivo de cada autor (artículos 17 y 18). Hace falta su permiso o el de la entidad que gestiona sus derechos, como VEGAP (se abre en una pestaña nueva) en España. Ese permiso lo da el autor aunque la obra sea de un coleccionista, porque comprar el original no transmite los derechos de explotación (artículo 56). Lo más sencillo es que el acuerdo de participación en la exposición incluya el uso de las imágenes en la web, el catálogo y la prensa.
La imagen de las personas
En España lo regula la Ley Orgánica 1/1982. Captar o publicar la imagen de una persona es una intromisión ilegítima (artículo 7) salvo que dé su consentimiento expreso, que puede retirar cuando quiera (artículo 2). La ley admite la información gráfica de un acto público en la que alguien aparece de forma meramente accesoria (artículo 8), y el uso de la imagen de alguien con fines publicitarios o comerciales pide su consentimiento (artículo 7). Con menores, el consentimiento lo dan ellos si su madurez lo permite y, si no, su representante legal por escrito (artículo 3). Además, en la Unión Europea una foto en la que se reconoce a alguien es un dato personal, según el Reglamento General de Protección de Datos (artículo 4). En otros países depende de su ley, así que pide permiso siempre que alguien sea el protagonista de la foto.
En la práctica:
- Avisa en la invitación y en la entrada de que se harán fotos.
- Pide permiso antes de cada retrato y apunta el nombre de quien lo da.
- Retira la foto si alguien te lo pide.
Si tienes dudas con un caso concreto, confírmalo con un abogado.
Cómo pedir y guardar las fotos
Pide al fotógrafo los archivos en alta resolución y una versión ligera para la web, con nombres ordenados y la lista de créditos, y guarda todo en una carpeta por exposición, con una copia en otro sitio.
- Dos versiones. La de alta resolución para el catálogo y la prensa, y la de pantalla en sRGB para tu web. Qué pide cada destino lo explicamos en imágenes de obra para imprenta y para web.
- Nombres que se entiendan. El año, la exposición, la sala y un número:
2026-marea-baja-sala-1-01.jpg. - Un documento de créditos con el pie de cada foto, el nombre del fotógrafo y los usos acordados, para que cualquiera que publique la foto lo haga bien.
Fuentes
- BOE, texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, artículos 5, 10, 17, 18, 43, 45, 51, 56 y 128 (se abre en una pestaña nueva)
- BOE, Ley Orgánica 1/1982 de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, artículos 2, 3, 7 y 8 (se abre en una pestaña nueva)
- Reglamento (UE) 2016/679, general de protección de datos, artículo 4 (se abre en una pestaña nueva)
- U.S. Copyright Office, Title 17, capítulo 2, secciones 201 y 204 (se abre en una pestaña nueva)
- U.S. Copyright Office, Circular 30, Works Made for Hire (se abre en una pestaña nueva)
- VEGAP, qué es VEGAP (se abre en una pestaña nueva)