Cuándo te conviene una web en dos idiomas
Una web en dos idiomas te conviene cuando una parte de las personas que tienen que leerla lee en otro idioma: galerías, comisarios o curadores, coleccionistas y jurados de otros países. Es lo habitual si expones o vendes en Estados Unidos, si te presentas a residencias y convocatorias internacionales o si tu galería trabaja en ferias fuera de tu país.
Tres situaciones típicas:
- Vives en un país hispanohablante y empiezas a exponer fuera. El español es tu idioma principal y el inglés abre la puerta al resto.
- Vives en Estados Unidos. El inglés es el idioma de buena parte del mercado, y el español te acerca al público hispanohablante. Si trabajas en Miami, lo propio de la ciudad está en webs para artistas en Miami.
- Tu público es sobre todo local. Un solo idioma basta para empezar, y puedes preparar la web para sumar el segundo cuando lo necesites.
Si vas a vender en Estados Unidos, la web en inglés es una pieza más de un plan que incluye precios, envíos y galerías; lo explicamos en cómo vender arte en Estados Unidos.
Qué se traduce: fichas, biografía, statement y CV
Se traduce todo lo que lee quien llega a tu web: las fichas de obra, la biografía, el statement, el CV, los textos de prensa que quieras enseñar y los de la propia web (el menú, los botones, el formulario). Traduce el contenido entero, además del menú: Google advierte en su documentación que traducir solo la plantilla y dejar el contenido en un idioma da una mala experiencia a quien visita la web.
Lo que cambia en cada texto:
- Las fichas. Mismo orden de datos, vocabulario de catalogación en inglés («óleo sobre lienzo» es «oil on canvas»; «técnica mixta», «mixed media») y el título en su idioma, salvo que tenga una traducción oficial. La ficha completa en inglés, con ejemplos, está en ficha técnica de una obra de arte.
- La biografía. En tercera persona y con los mismos datos. En inglés suele abrir con el año y el lugar de nacimiento y dónde vives y trabajas: «Born 1985 in Havana, Cuba. Lives and works in Miami».
- El statement. Es el texto más personal y el que peor soporta una traducción literal. Pensado en inglés desde la primera frase, con el mismo contenido y revisado por una persona nativa, como explicamos en cómo escribir un statement de artista.
- El CV. Mismas entradas, con los nombres de las secciones en inglés (Solo exhibitions, Group exhibitions, Awards, Residencies, Collections, Bibliography) y los nombres propios de instituciones y ferias tal como se escriben en su idioma.
Quién traduce
Traduce, o revisa, una persona nativa del idioma de destino que conozca el vocabulario del arte. La traducción automática es un buen borrador para ganar tiempo; el texto que se publica pasa antes por alguien que lo lea como lo leerá una galería.
Tres caminos, según lo que tengas a mano:
- Una traductora o un traductor con experiencia en arte, para el statement y la biografía, que son los textos que más te representan.
- Tu propio borrador revisado por una persona nativa, si dominas el idioma.
- Un borrador automático corregido a fondo, para las fichas, que son cortas y repetitivas y siguen un vocabulario fijo.
Pide que la traducción mantenga los mismos datos en los dos idiomas: fechas, lugares, títulos y medidas idénticos. Cualquier diferencia entre versiones hace dudar a quien las compara.
Cómo se organiza: una dirección por idioma y hreflang
Cada idioma va en su propia dirección, con un enlace visible para pasar de uno a otro, y cada página le dice a Google cuáles son sus versiones en otros idiomas con la etiqueta hreflang. Es lo que recomienda la documentación de Google Search Central, y estas son sus pautas:
- Una dirección distinta por idioma, en lugar de decidir el idioma con cookies o con la configuración del navegador. El rastreador de Google suele salir de Estados Unidos y no pide un idioma concreto, así que puede quedarse sin ver las versiones que dependen de eso.
- Un idioma por página. Google detecta el idioma por el texto visible de la página, y recomienda que el contenido y el menú de cada página estén en un solo idioma, sin traducciones en paralelo.
- Enlaces para cambiar de idioma, en lugar de redirigir de forma automática según el idioma que se supone que habla quien llega: así elige la persona y el buscador ve todas las versiones.
- hreflang en cada versión, que se enumera a sí misma y a todas las demás. Si dos páginas no se apuntan entre sí, Google ignora la anotación. Se puede poner en el código HTML de la página, en las cabeceras del servidor o en el mapa del sitio: para Google, los tres métodos son equivalentes.
La forma más sencilla para una web de artista son las subcarpetas de un mismo dominio, que Google describe como fáciles de configurar y con un solo alojamiento. Un ejemplo, para la ficha de una obra:
<link rel='alternate' hreflang='es' href='https://tunombre.com/es/obra/marea-baja/' />
<link rel='alternate' hreflang='en' href='https://tunombre.com/en/work/marea-baja/' />
<link rel='alternate' hreflang='x-default' href='https://tunombre.com/en/work/marea-baja/' />
La línea x-default indica qué versión enseñar a quien habla otro idioma. Las dos páginas llevan las tres líneas iguales. Si trabajas con una plataforma, busca en su ayuda cómo gestiona los idiomas; si trabajas con un estudio, pregúntale cómo resuelve hreflang y el selector de idioma. El término, con su definición corta, está en el glosario.
Medidas y precios para cada público
En la versión en inglés para Estados Unidos, da las medidas en pulgadas y en centímetros. Una pulgada son exactamente 25,4 milímetros, según el NIST, el instituto de metrología de Estados Unidos, así que basta con dividir los centímetros entre 2,54; después, redondea al octavo de pulgada superior, como indica el estándar de catalogación del Getty (CDWA). Una obra de 100 × 81 cm se escribe 39 ⅜ × 32 in (100 × 81 cm), con las pulgadas delante y los centímetros entre paréntesis, el orden que explicamos en la ficha técnica. En la versión en español, los centímetros van primero.
Con los precios, decide antes una de estas tres opciones y aplícala en toda la web:
- Un precio en cada moneda, fijado por ti y redondo (por ejemplo, en euros y en dólares), revisado cada cierto tiempo porque el cambio se mueve.
- Una sola moneda, la de tu cuenta, con una nota de que el cobro se hace en ella.
- Precio a consultar en las obras de más valor, en los dos idiomas.
Sea cual sea, conviene que el precio de una obra sea el mismo en tu web, en tu galería y en las plataformas donde vendas, en cualquier moneda y en cualquier idioma.
Mantener los dos idiomas al día
Una web bilingüe se mantiene en los dos idiomas a la vez: cada obra nueva, cada exposición y cada cambio del CV entran en español y en inglés el mismo día. Así, quien llega de fuera ve la misma web, igual de al día, que quien llega desde tu país.
Tres hábitos que lo hacen fácil:
- Prepara los textos en los dos idiomas antes de publicar y publícalos juntos.
- Guarda un glosario propio: cómo traduces tus técnicas, tus series y tus títulos, para escribirlos siempre igual.
- Revisa la versión en inglés dos veces al año, de principio a fin, como la leería una galería.
En Volumen Cero hacemos webs prémium para artistas en los idiomas que necesites, con las direcciones por idioma, el selector y hreflang resueltos desde el principio. Los cambios los publicamos nosotros, en los dos idiomas a la vez: nos mandas la obra nueva o el texto, y con la web van incluidas dos actualizaciones de contenido al año.
Fuentes
- Google Search Central, cómo gestionar sitios multirregionales y multilingües (se abre en una pestaña nueva)
- Google Search Central, cómo informar a Google de las versiones localizadas de una página (se abre en una pestaña nueva)
- NIST, unidades de longitud y la definición de la pulgada (se abre en una pestaña nueva)
- J. Paul Getty Trust, Categories for the Description of Works of Art (CDWA), 6. Measurements (se abre en una pestaña nueva)