Qué es un texto o nota curatorial
Un texto curatorial, que también se llama nota curatorial, es el texto que firma el comisario o curador de una exposición para explicar su planteamiento: qué obras reúne, por qué juntas y qué propone mirar en ellas. Es la voz de quien ha pensado la exposición, distinta de la del artista y de la del crítico. Según dónde vaya, se le dice también texto del comisario, texto de sala o, en el catálogo, ensayo.
Conviene distinguirlo de los textos que lo rodean:
- El statement lo escribe el artista, en primera persona, sobre su propia obra: cómo escribir un statement de artista.
- La crítica o reseña la escribe un crítico en un medio, normalmente cuando la exposición ya está abierta, y valora lo que ve.
- La nota de prensa informa: qué, quién, dónde y cuándo, para que los medios den la noticia. Lo contamos en nota de prensa de una exposición.
Comisario o curador, comisariado o curaduría
Comisario y curador nombran el mismo oficio, y las dos palabras son correctas. La FundéuRAE recuerda que, según el Diccionario panhispánico de dudas, en América es frecuente «curador» y en España se dice más «comisario», y que lo mismo pasa con el verbo: «curar» y «comisariar» una exposición. El Diccionario de la lengua española define al comisario como la persona encargada de comisariar una exposición y da «curador» como sinónimo.
El trabajo tiene también dos nombres: en España se habla del comisariado de una exposición, y en buena parte de Hispanoamérica, de su curaduría, que el Diccionario registra como propia de América, igual que el adjetivo «curatorial»: «perteneciente o relativo a la curaduría de bienes artísticos o culturales». Por eso el mismo texto se busca como nota curatorial, texto curatorial o texto del comisario. Tienes estos y otros términos en el glosario.
Qué hace un comisario de arte lo resume bien la Tate: en un museo, adquiere, cuida y desarrolla la colección, organiza exposiciones con obras propias y prestadas y las explica al público; y hay comisarios independientes, sin vínculo con ninguna institución, a los que se invita a comisariar o que proponen sus propias exposiciones. En los dos casos, el texto curatorial es la parte escrita de ese trabajo.
Para qué se usa: sala, catálogo, prensa y web
El mismo texto curatorial se usa en varios sitios, y cada uno pide una versión de distinta longitud. Las extensiones de la sala y del folleto son las que da la guía de textos del Getty Museum de Los Ángeles, una buena referencia cuando nadie te marca otras:
| Dónde | Qué versión | Extensión |
|---|---|---|
| Pared de entrada | Texto de presentación: la idea de la exposición | De 50 a 200 palabras |
| Cada sala o sección | Texto de sección | Hasta 200 palabras |
| Hoja de sala o folleto | Presentación ampliada y lista de obras | De 200 a 1.500 palabras, según páginas e imágenes |
| Catálogo | Ensayo completo | La que fije la edición |
| Nota de prensa y web | Un fragmento del texto de sala, con su autor | Uno o dos párrafos |
La cartela de cada obra lleva su ficha y, a veces, un texto muy corto: la misma guía fija unas 30 palabras para las cartelas pequeñas y unas 70 para las normales. En el catálogo, la extensión del ensayo la deciden quien edita y el diseño, según las páginas. Pídela cerrada antes de encargar el texto, como explicamos en cómo se hace un catálogo de arte.
Cómo se estructura una nota curatorial
Una nota curatorial se entiende cuando va de lo general a lo concreto: primero la idea que une la exposición y después las obras que la sostienen. Es el orden que recomienda el Getty Museum para sus textos: establecer primero la lógica, el contexto y los temas, y bajar después a las obras.
- Los datos: título de la exposición, artista o artistas, sede y fechas.
- La idea, en el primer párrafo: qué reúne la exposición y por qué. Quien lea solo ese párrafo ya sabe de qué va.
- Las obras: dos o tres piezas descritas con precisión, con su título, lo que se ve en ellas y por qué están ahí.
- El contexto justo: la trayectoria del artista, el momento de la obra o una referencia que ayude a mirarla.
- El recorrido: cómo se ordena la exposición, cuando ayuda a visitarla.
- El cierre: lo que la exposición deja abierto, con una idea nueva en lugar de un resumen.
- La firma: quién lo escribe y en calidad de qué («Comisariado», «Curaduría» o «Texto», seguido del nombre).
Lo práctico es escribir primero el texto de sala, que obliga a decidir la idea en pocas líneas, y ampliarlo después para el catálogo.
Cómo escribir un texto curatorial que se entienda
Un texto curatorial se escribe para quien entra en la sala, que muchas veces no es especialista. El Getty Museum describe así a la mayoría de su público: adultos curiosos, con estudios universitarios, sin formación especializada en arte. Para ese lector, su guía pide:
- Textos nítidos, claros y concisos, con verbos fuertes y en voz activa.
- Explicar cada término técnico la primera vez que aparece.
- Presente para las obras («la tabla muestra») y pasado para el artista trabajando («la pintó en 1998»).
- Palabras corrientes, en lugar de las rebuscadas o poco usadas.
Y una regla útil para cualquier texto de arte: describir lo que se ve antes de interpretarlo. Cada frase tiene que servir solo para estas obras; las fórmulas que valen para cualquiera están en la lista del artículo sobre el statement, y sirven igual para revisar un texto curatorial.
Quién escribe el texto del comisario y cómo se encarga
Lo escribe quien comisaría la exposición: una persona de la institución o un comisario independiente. A veces lo firma un crítico o un escritor invitado; si lo escribe el propio artista, es un texto del artista y va en primera persona.
Encargarlo bien ahorra versiones. Un encargo claro incluye:
- La exposición y las obras, con imágenes y fichas.
- El material del artista: statement, biografía, currículum y textos anteriores, y una visita al taller si es posible.
- La extensión de cada versión (sala, hoja, catálogo, prensa) y el plazo de entrega.
- Los idiomas, y quién traduce.
- Los honorarios y cuándo se pagan.
- Los usos: sala, hoja de sala, catálogo impreso y digital, web, prensa y redes, con su duración y su territorio.
- El crédito: cómo se firma en cada sitio.
El texto es de quien lo escribe, y pagarlo da derecho a usarlo en lo que se haya pactado. Por eso los usos van por escrito:
- En España, autor es la persona que crea la obra (Ley de Propiedad Intelectual, artículo 5), y exigir que se le reconozca como autor es un derecho irrenunciable (artículo 14). Toda cesión se formaliza por escrito (artículo 45) y queda limitada a los usos que se nombren; si no se dice el plazo, son cinco años, y si no se dice el territorio, el país donde se cede (artículo 43).
- En México, autor es la persona física que crea la obra (Ley Federal del Derecho de Autor, artículo 12). Transmitir sus derechos patrimoniales se paga, es temporal y se hace siempre por escrito, o es nulo (artículo 30); si no se pacta el plazo, son cinco años (artículo 33).
- En Estados Unidos, transferir derechos de autor exige un documento escrito y firmado (título 17 del U.S. Code, sección 204). Un texto encargado para una obra colectiva, como puede serlo un catálogo, solo es «work made for hire» si las dos partes lo firman así por escrito (sección 101).
Antes de firmar, confírmalo con un abogado especializado en propiedad intelectual de tu país. Si el texto va a un catálogo, lo maquetamos con el resto del libro en el servicio de catálogos y libros de arte.
Un ejemplo breve, inventado
Este texto de sala es inventado, como la exposición y la artista de las que habla. Mide unas 150 palabras, dentro de lo que la guía del Getty da para un texto de presentación:
Doce parcelas
Durante un año, la pintora recogió tierra en los bancales de su familia, en la Vall d'Albaida, una vez al mes. Con cada puñado preparó un pigmento, y con cada pigmento, una tabla. Las doce que se exponen aquí forman un calendario: el ocre de agosto, el pardo casi negro de enero, el gris de la tierra seca de marzo.
La exposición las ordena como se pintaron, de enero a diciembre, en una sola línea que recorre las tres paredes de la sala. De cerca, cada tabla deja ver el grano de la tierra; de lejos, la serie se lee como una franja que cambia de color.
Cada tabla está hecha con la tierra de la parcela que le da nombre. La exposición se pregunta qué registra un campo cuando nadie lo mira, y responde con lo único que el campo puede dar: su propia materia.
Texto: Nombre Apellido, comisario de la exposición
El primer párrafo da la idea y el dato que la sostiene; el segundo, el recorrido; el tercero cierra con la pregunta de la exposición. Es el mismo proyecto del ejemplo del artículo sobre el statement: allí habla la artista en primera persona, y aquí, el comisario en tercera.
Fuentes
- FundéuRAE, «comisario» y «curador» de exposiciones, términos válidos (se abre en una pestaña nueva)
- RAE y ASALE, Diccionario de la lengua española, «comisario» (se abre en una pestaña nueva)
- RAE y ASALE, Diccionario de la lengua española, «curaduría» (se abre en una pestaña nueva)
- RAE y ASALE, Diccionario de la lengua española, «curatorial» (se abre en una pestaña nueva)
- Tate, glosario de términos de arte, «curator» (se abre en una pestaña nueva)
- The J. Paul Getty Museum, Complete Guide to Adult Audience Interpretive Materials. Gallery Texts and Graphics (2011) (se abre en una pestaña nueva)
- BOE, texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, artículos 5, 14, 43 y 45 (se abre en una pestaña nueva)
- Orden Jurídico Nacional (México), Ley Federal del Derecho de Autor, artículos 12, 30 y 33 (se abre en una pestaña nueva)
- U.S. Copyright Office, título 17 del U.S. Code, capítulo 2, sección 204 (se abre en una pestaña nueva)
- U.S. Copyright Office, título 17 del U.S. Code, capítulo 1, sección 101 («work made for hire») (se abre en una pestaña nueva)